En la oscuridad no puedes ver
antes de caminar
hay que caer
las penas abrazar, rezar,
hay que darle frente a la verdad
y de repente el sol vuelve a brillar.
Volveré a amar
volveré a vivir,
volveré a sentir mi corazón
mi cuerpo sentirá
el fuego una vez mas
voy a renacer ,volver a empezar
y volveré a amar.
Para sobrevivir ,las lagrimas
tienes que perdonar,
dejar atrás
sin darte, olvidar
jurar que pase lo que pase triunfaras
mírame como esta vez
voy a ganar.
Volveré a amar
volveré a vivir,
volveré a sentir mi corazón
mi cuerpo sentirá
el fuego una vez mas
voy a renacer ,volver a empezar
y volveré a amar.
Y el viento de mi vida
me levanta
con mis alas tan quebradas
de luchar
subiré una montaña
cerraré mis ojos
y voy a volar.
Volveré a amar
volveré a sentir mi corazón
mi cuerpo sentirá
el fuego una vez mas
voy a renacer ,volver a empezar
y volveré a amar.
No me AcuerDO de OlviDArTe
Estás. Aún estás. Aunque venga y parezca quedarse, tiene que resignarse a la silla vacía del rincón. A mi lado sigues tú. Sé que va a marcharse, te lo diré a ti en voz baja. Sabes que confío en ti, aunque tú no creas en la confianza. Aunque tú no creas en nada. Ahora parece que nada es como debería ser. Recuerdo las cosas como me apetece que hubiesen sido. No sé si realmente fueron así o de cualquier otra manera. Quizás nunca pasó. Tampoco me preocupa mucho más el asunto. La idea permanece estática en mi mente y se limita a observar todo sin decir nada. Las ideas no hablan. Se escucha, eso sí, un pensamiento que, más que pensar, parece molestar a voces. Dice algo que no consigo entender. O lo entiendo pero no me atrevo a reconocerlo. A veces, aunque no me creas, tengo miedo. No siempre estoy feliz. Él me ve con una sonrisa perpetua en los labios y piensa que no me hará daño. Tú me has visto llorar. Puede que te sirva para comprender lo que intento decir.
No quiero pelear con mis preferencias ni elegir entre dos candidatos que ni se presentan ni quieren ser elegidos. Os dejo estar y vivo los momentos que me brindais. Sois uno solo, aunque nadie lo comprenda. Te he separado en dos mitades y ahora me desvivo entre esas dos partes que te forman. ¿Porqué no te dejé estar completo? Supongo que así es mucho más sencillo. Te divido y juego a encajar tus piezas como si de un puzzle se tratase. Aunque nunca encajes, aunque me quede con tu corazón dividido dando vueltas sobre el suelo de mi cuarto. Algún día puede que vuelvas a ser quién eras. Entero, completo. Ese día, posiblemente, yo sea alguien. Algo.
Prueba a agitarme sin cuidado. Me marearé como si me hubieses tocado el ombligo. Pediré auxilio. Lloraré si sé llorar. Luego estaré dos, tres días triste y melancólica. No querré verte. Te odiaré. Intentaré olvidar, sin éxito, todo lo que te dí. Lo poco que me diste. Fingiré indiferencia, quizás. Seré valiente, mala, cruel. Te insultaré y golpearé tu ausencia hasta quedarme sin aliento. Pensaré que fuiste lo peor que pudo pasarme. Pasarán cuatro, cinco noches más. Y vendrás de nuevo. Tal como eres o completamente diferente. Da igual. Te besaré. Te diré que lo siento, que aún te quiero. Me echaré en tus brazos, caeré rendida a tus pies. Lloraré. No de pena, no de rabia. Lloraré al saber que no he podido. Que, una vez más, no me he acordado de olvidarte.